Psicología del Color


Todo buen diseñador tiene en cuenta no sólo los elementos a incluir en su composición y el mensaje general que desea enviar con su diseño, sino también la fracción más subjetiva del mismo, la cual está dada en su mayor parte por los colores.

Por eso hoy vengo a hablarte sobre la psicología del color, o sea, las diferentes impresiones que emanan del ambiente creado por los colores y que influyen sobre las personas, lo cual puede ser utilizado por el diseñador para transmitir emociones y sensaciones que ayudan al usuario a crear un vínculo con lo que ve.

De seguro ya conoces las tres clases en que ha sido separada gama cromática a través de la psicología compartida de manera universal, o sea: colores neutros o acromáticos, colores cálidos y colores fríos. Veamos cada uno con detenimiento:

Colores acromáticos

Son aquellos que van desde la máxima hasta la mínima luminosidad, es decir, el blanco, el gris y el negro. Psicológicamente no los percibimos como colores, sino más bien como tonos, y por tanto sus significados tienen más carácter emblemático que psicológico.

Blanco

Es el fondo universal de la comunicación visual, pues posee un valor latente capaz de potenciar los colores vecinos. Expresa paz, soledad, felicidad, pureza, actividad e inocencia, y crea una impresión luminosa de vacío positivo y de infinito. Se asocia a la alegría, el triunfo, la gloria y la inmortalidad.

Gris

En tonos opacos expresa neutralidad, pasividad, duda y ausencia de energía. Es el color de lo aburrido y lo viejo, de la modestia y el carácter conservador, de la soledad y el vacío. Sin embargo, en tonos brillantes o metálicos evoca elegancia y formalidad, así como las cosas prácticas, el lujo y la opulencia.

Negro

Expresa fuerza, misterio y silencio. En las sociedades occidentales se utiliza para evocar lo desconocido o lo oscuro, y se asocia al luto y la pena. También es el color del prestigio, y confiere nobleza y elegancia, sobre todo cuando es brillante.

Colores cálidos

Aquí se agrupan el amarillo, el rojo, el naranja y el marrón. Se perciben como colores exultantes y muy intensos, por lo cual dan sensación de calor y alegría.

Amarillo

Es el más luminoso, ardiente y expansivo. Al asociársele al sol y al oro tiene una significación violenta y aguda. Suele evocar jovialidad, excitación, afecto e impulsividad. En su tonalidad más suave incita a la concentración, y en las más saturadas evoca dinamismo.

Naranja

Posee una fortaleza activa, radiante y expansiva. Expresa un carácter acogedor, cálido y estimulante, así como una cualidad dinámica muy energética. Pone alerta nuestra percepción, como preparándonos para algo.

Rojo

Expresa vitalidad, sensualidad, energía, virilidad y erotismo. Es exultante y agresivo, por lo que se percibe como un color osado, muy potente y colérico. Tradicionalmente se asocia con la guerra, el peligro, el amor, la fuerza, los celos, la crueldad y el placer, así como la euforia y la adolescencia.

Marrón

Es un color masculino, severo y confortable. Evoca el ambiente otoñal y da la impresión de gravedad y equilibrio. Es el color realista por antonomasia, quizás porque es el de la tierra que pisamos. Representa la sabiduría, la constancia y la virtud, así como lo acogedor y lo anticuado. Evoca los sabores fuertes y la materia robusta.

Colores fríos

Aquí entran el azul, el verde y el violeta. Se perciben como colores tranquilos e introspectivos, propicios para la calma.

Azul

Inmaterial y frío, es el símbolo de la profundidad e incita a una predisposición favorable. Provoca una sensación de placidez sosegada y tranquila, aunque también evoca armonía, amistad, fidelidad y serenidad. En tonos claros sugiere optimismo y en tonos oscuros sugiere misterio e infinito.

Violeta

Expresa templanza, lucidez y reflexión. Es místico y melancólico, puede representar también la introversión. Cuando deriva en lila o morado aporta sensaciones positivas, y cuando tiende al púrpura proyecta una idea de magia y majestuosidad como símbolo de poder, dignidad y realeza.

Verde

Evoca la vegetación, el frescor y la naturaleza. Cuando tiende al amarillo cobra una fuerza activa y enérgica, y si en él predomina el azul resulta más sobrio y sofisticado. Es el color más tranquilo y sedante, provoca una calma indiferente exenta de cualquier otro sentimiento, como la alegría, la tristeza o la pasión. También evoca salud y vigor.

Conclusiones

La fuerza y capacidad de expresión que poseen los colores pueden emplearse para reforzar la información visual de la página y hacer que el usuario sienta lo que el diseñador desea expresar, pero ten en cuenta que si utilizas demasiados colores, o no tienes claro cómo equilibrarlos, puedes anular sus significados.

Por ello en próximas entradas te mostraré cómo hacer uso del color para lograr más armonía y atractivo en tu diseño. Mientras tanto dime si este breve repaso te ha servido de ayuda, y como colofón aquí te dejo algunos sitios en los que puedes observar todo el provecho que nos aporta el buen uso de la gama cromática:

  1. Reach Partners
  2. Lovely Heroku
  3. Mashastudio